sábado, 27 de octubre de 2007

SOBRE EL ARREPENTIMIENTO

18. El ARREPENTIMIENTO ESTA LIGADO A LA FE estrechamente. Quien cree, confía y obedece a Dios, o sea el que tiene una convicción profunda de Él, se "arrepiente". Podemos decir que el arrepentimiento es un fruto de la fe en Dios y se compone de cuatro pasos: 1) cambio de actitud; 2) traslado de reino; 3) negaci6n de sí mismo; y 4) entrega total a Cristo. Todos estos elementos llevan a un desarrollo de la fe del aprendiz hasta producir la fidelidad a Cristo y la obra (Hechos 3:19; Hechos 17:30; 2 Corintios 7:l6; San Mateo 3:2; San Lucas 13:3; Ezequiel 18:31; Proverbios 28:13).

19. EL ARREPENTIMIENTO ES UN CAMBIO DE ACTITUD. La rebelión del hombre viene de su corazón orgulloso e incrédulo que no desea aceptar la autoridad de Dios sobre su vida. Por medio de la fe Dios produce en el cristiano un cambio de actitud desde el interior, volviéndose en un corazón sumiso, o sea humilde y manso, que se somete a la autoridad y consejo de Cristo. La "sumisión" al Señor lleva a la sujesión al tutor y la obra, el Cuerpo de Cristo, la Iglesia. Un hombre sabio escucha y acepta el consejo y la autoridad de otros pues muchas veces el consejo y la autoridad de Dios vienen a través de hombres (San Marcos 1:14-15; 1 San Pedro 5:5-6 Filipenses 2:3-11; Hebreos 5:5-9; 1 Corintios 12:12-30; Efesios 4:11-16; Efesios 5:21; Hebreos 13:17; Tito 2:15).

20. EL ARREPENTIMIENTO ES UN TRASLADO DE REINO. Al adquirir la fe en Dios nos ponemos automáticamente bajo la autoridad y el Señorío de Jesucristo, nuestro Maestro y "Señor", el Dueño de nuestras vidas. Salimos de las tinieblas para empezar a vivir bajo el gobierno o Reino de Dios. Dejo de vivir como yo quiero para hacerlo como Él quiere (Colosenses 1:13; Efesios 2:1-2; San Mateo 6:10; Filipenses 2:1-11)

21. EL ARREPENTIMIENTO ES NEGARSE A SI MISMO; ya no soy yo el centro de la vida sino Cristo; no vivo para mí mismo sino para Él. La vida pasa de ser egocéntrica a Cristocéntrica, sometiéndose todas las áreas de tu vida bajo la voluntad de Dios. Esta voluntad la conocemos en su Palabra, a través de los tutores y en las enserñanzas de la Iglesia. Dios desea gobernar en nuestra vida personal e íntima, conyugal o sentimental, familiar, laboral y social; y en aspectos tan prácticos como capacidades, sexualidad, dinero y tiempo (talento, templo, tesoro y tiempo). Como samaritanos tiene mucho en que capacitarnos para el servicio (San Marcos 8:34-36; Bfesios 5:21-33; 1 San Pedro 3:7; Efesios 6:1 -4; Efesios 6:5-8; 1 Corintios 7:1-11; 2 Tesalonisenses 3:612; San Mateo 25:14-30; 1 Corintios 6:19-20; Santiago 3:1-12; 1 San Pedro 3:3; Efesios 5:8-16).

22. EL ARREPENTIMIENTO ES UNA ENTREGA TOTAL A CRISTO. Para el samaritano todo lo que posee es de Jesucristo el Señor pues ha renunciado a todo lo suyo, Cristo está antes que todo y todos y está dispuesto a sufrir y morir por Él. Los samaritanos son discípulos de Cristo y El no acepta términos medios, pues sólo hay dos alternativas: con Cristo o contra Cristo. La obra cristiana requiere de vidas comprometidas que vivan su fe las veinticuatro horas del día, hombres nuevos, configurados con Cristo, hombres santos. Calcular que la obra crezca en la sociedad con cristianos mediocres es calcular su fracaso, pues se da sólo lo que se tiene. Quien no calcula la verdadera dimensión cristiana de seguir a Cristo total e íntegramente, se quedará en el camino. En esta empresa hay que ser su discípulo, hay que cargar por Él. con Él y en Él nuestra cruz, hay que preferirlo antes que a nuestros padres, hermanos, familiares y a nuestra misma vida. Todo sustituto de Él será un ídolo (San Lucas 14:26-27; . San Lucas 10:27; San Lucas 14:28-33; Santiago 2:17-18; San Lucas 9:62; Romanos 1:5; San Mateo 7:24 1 Corintios 10:31).

lunes, 22 de octubre de 2007

LAS OVEJAS OBEDECEN AL PASTOR




"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen." (San Juan 10:27)

La Palabra de Dios nos repite hasta el cansancio que no basta con ser oidores de ella sino que es necesario ponerla por obra, hacerla, obedecerla. Las verdaderas ovejas de Jesucristo oyen Su voz y le siguen. Las ovejas son obedientes al pastor. Nosotros, los cristianos, tenemos un pastor terrenal, aquel siervo o sierva del Señor que nos pastorea en la comunidad cristiana. Sobre él o ella está Jesucristo, Pastor y Obispo de nuestras almas (1 Pedro 2:25). A ambos las ovejas deben obediencia pues ambos están en consonancia y unidad por medio del Espíritu Santo. La voz del pastor no contradice la Voz del Pastor. Las buenas ovejas obedecen al pastor.

sábado, 20 de octubre de 2007

LAS OVEJAS BUSCAN LA UNIDAD

"También tengo otras ovejas que no son de este redil; áquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor" (San Juan 10:16)


La explicación más ortodoxa a este pasaje se refiere a la voluntad de Jesús de traer a los gentiles al Reino de Dios. El redil serían los judíos, a quienes está manifestando esto el Maestro, y aquellos que no pertenecen a ese redil también tendrían acceso a la salvación. Su llamado es universal y no es excluyente. Tomando en cuenta ese espíritu del mensaje divino, los discípulos tendríamos que ser personas siempre abiertas y dispuestas a recibir como hermanos a todos los que el Señor llamare, sin hacer discriminación de nacionalidad, sexo, raza, cultura, nivel socio económico, capacidades, condición moral, etc. "Habrá un rebaño, y un pastor" dice Jesucristo, invitándonos a la no discriminación y a la unidad. Las buenas ovejas buscan la unidad del rebaño.

Bosquejo N°1: IMPORTANCIA DE LA LEY

"Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio." (Romanos 2:12-16)

1) Aclaremos algunos conceptos claves para comprender el texto:
  • Concepto de ley. El término Torah, es traducido de forma habitual por "Ley", pero en realidad tiene un significado más amplio. En efecto, Torah [Toráh], incluye el concepto de Ley y, con mayor propiedad, los conceptos de 'guiar', 'dirigir', 'instruir' o 'enseñar' (Deuteronomio 31:9; 6:1,2)
  • Concepto de pecado. Pecado es transgredir la voluntad de Dios (1 Juan 3:4)
  • Concepto de justo. Es la persona que siempre procura no dañar a Dios, al prójimo ni a si mismo (San Lucas 1:6; Job 1:1; 2 Pedro 2:5,7)
  • Concepto de conciencia. Es la capacidad que Dios nos ha dado de discriminar entre lo bueno y lo malo (Romanos 2:15; Hechos 24:16)
2) El hombre peca, tenga o no tenga ley.
3) Al que tiene ley (judíos y cristianos) se le juzga de acuerdo a la ley.
4) Los cristianos serán juzgados de acuerdo a la ley escrita en sus corazones.
5) Dios juzgará a cristianos y no cristianos lo más secreto de ellos, sus corazones.
6) Fuimos redimidos de la maldición de la ley pero esta sigue vigente, pues expresa la voluntad moral de Dios. (Gálatas 3:13,14)
7) Conclusión: Es muy importante y necesario que conozcamos la Ley de Dios, expresada en los 10 mandamientos.

Oración: Que el Señor abra nuestro entendimiento para conocer, valorar y practicar los 10 mandamientos.

LAS OVEJAS IDENTIFICAN LA VOZ DEL PASTOR

"Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen," (San Juan 10:14)

Así como Jesucristo conoce a Sus ovejas, estas también le conocen. Aquí se trata de un reconocimiento o identificación. Ciertamente Dios nos conoce completamente, nada en nuestra persona escapa al conocimiento de Cristo. Él, como Cabeza conoce todo Su Cuerpo. Nosotros identificamos Sus ordenes y el Espíritu Santo nos ayuda a discernir Su voluntad. Pese a que nos hemos convertido a Él, aún no le conocemos completamente. Cada oveja está en un proceso de conocimiento, aprendizaje de Dios; lo cual tiene directa relación con la vida de intimidad que la oveja tiene con el Pastor. Pero sí todos poseemos, desde el día en que nacimos de nuevo, un conocimiento de Su Voz, de Su amor y Espíritu. Todo cristiano, toda oveja del Señor, puede reconocer la cálida y amorosa Voz de su Pastor. Es una maravillosa capacidad que Él nos ha dado.

LAS OVEJAS TIENEN VIDA ABUNDANTE

"El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia." (San Juan 10:4)

En muchas oportunidades hemos comentado este pasaje, el cual está entre mis preferidos. En este versículo se confrontan dos personajes: el ladrón y Cristo. El primero no es otro que el diablo, el cual vino a esta tierra para hurtarnos la vida eterna, para matar nuestra alma, para destruir todo lo que Dios construyó en nosotros. En cambio el Hijo de Dios vino a rescatarnos y devolvernos todo lo que Satanás nos había usurpado. Jesús declara que Él ha venido a este mundo para que tengamos vida. Obviamente no se refiere sólo a la vida biológica, sino también y sobre todo a la vida de Dios, esa que viene de Él. No es poca, tampoco la suficiente, sino que es "abundante". La vida que nos da el Padre a través de Jesucristo y Su Espíritu Santo es una vida que sobrepasa la necesidad de las ovejas, ¡una vida abundante! Las ovejas de Su rebaño son llamadas a tener y experimentar una vida abundante, victoriosa, exitosa y no una vida pobre, derrotada y de fracasos. Esta es la calidad de vida que el Buen Pastor viene a otorgar a Sus ovejas. ¡Alabado sea Jesucristo!

LAS OVEJAS CRUZAN LA PUERTA

"De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador" (San Juan 10:1)

He aquí una gran verdad declarada por nuestro Maestro, Jesucristo, y es que el verdadero pastor entra por la puerta y no por otra parte; el pastor de las ovejas no necesita esconderse ni entrar por otro lugar que no sea la puerta. El pastor de una comunidad cristiana es alguien que ha cruzado la Puerta del Reino, es decir ha conocido a Jesucristo como Señor y Salvador; además ha sido legítimamente ungido como ministro de Dios.Podríamos aplicar esta enseñanza también a las ovejas, los discípulos de Jesús, señalando que toda oveja perteneciente al rebaño cruzará la Puerta y no entrará por la ventana. Una oveja de Su prado es la que ha nacido de nuevo del agua y del Espíritu.